Son muchos los requisitos que hay que cumplir para trabajar como diseñador gráfico, incluso si lo haces como trabajador por cuenta propia. Ya seas autónomo o un empleado de una gran empresa, deberás contar con formación y cierta experiencia realizando diferentes trabajos relacionados con el que es tu empleo y tu dedicación. Podríamos decir que este es el primer requisito, el de contar con algún curso en diseño gráfico y con cierta habilidad práctica, así como teórica, a la hora de diseñar cualquier tipo de proyecto, imagen o elemento a realizar. El segundo requisito sería el de contar con los materiales y medios necesarios para el trabajo. Éstos pueden ser proporcionados por la empresa que contrata o, en el caso de un trabajador por cuenta propia, se proveen por el mismo profesional, a través de sus ingresos.

Entre todas las herramientas y los materiales que requiere un diseñador gráfico, podemos destacar en primer lugar el de un ordenador adaptado a las necesidades y a la potencia requerida para el cargo. También el del software de edición que vaya a utilizar en según qué trabajos y encargos lleve acabo y algunos accesorios o herramientas extra, como, por ejemplo, una tableta de diseño gráfico con un lápiz para trabajar sobre ella. Pero hay algo más que se vuelve imprescindible y que todo diseñador gráfico debe saber, pero que no es tan destacado o de lo que no se habla tanto en los ciclos de formación. Hablamos, como no puede ser de otra manera, de las imágenes con las que se trabaja.

Puede parecer una tontería o algo simple, pero es muy importante. Sin imágenes, es probable que el trabajo no pueda realizarse. Y no hablamos de fotografías o imágenes de la empresa, sino otro tipo de creaciones gráficas.

El uso profesional de las imágenes

Un diseñador gráfico trabajará continuamente con imágenes y creaciones visuales. El problema está en que no todas ellas las realiza el mismo ni su equipo. Sí que puede tratarse algún tipo de fotografía profesional de los productos, capturas que se realicen concretamente para la labor específica de este diseñador y otros archivos, pero en muchas ocasiones se tratarán otros diseños y otros archivos que no pertenezcan a la compañía y que deben tomarse de otras fuentes, siendo la más popular Internet y las herramientas y plataformas que encontramos en esta gran red. El problema está en que las imágenes, por norma general, son propiedad de alguna marca, empresa o persona. Es por ello que no se pueden utilizar libremente salvo aquellas que así sean etiquetadas y subidas a Internet.

Para cubrir esta necesidad de imágenes y favorecer la labor de un diseñador gráfico se crean los conocidos BBDD, es decir, los bancos de imágenes o diseños. Estamos hablando de páginas web o plataformas digitales a las que se puede acceder para buscar y descargar todo tipo de imágenes recopiladas en diferentes carpetas y grupos según su tipo y otras características que le son propias. Un diseñador buscar a este tipo de bancos para hacerse con las imágenes que necesite para las diferentes materias, como pueden ser la de comunicación, marketing, seguimiento de redes sociales, creación de cartelería y publicidad, elaboración del Packaging de los productos, etc.

Claro que, debemos saber que este tipo de imágenes no son necesariamente gratuitas.

De hecho, estas plataformas y los autores detrás de dichas creaciones beben de los ingresos que les proporcionan los diseñadores y las empresas que compran sus paquetes de imágenes. Sin embargo, encontramos algunas plataformas que si ofrecen contenido gratuito que son muy destacadas, por ejemplo las que encontramos desde Chicago.

Diferentes bancos de imágenes gratuitas

Veamos algunos de los bancos más conocidos en Internet y más utilizados por diseñadores gráficos de todo el mundo. Para empezar, comentamos el conocido MorgueFile. Esta plataforma permite a cualquier usuario descargar fotos y contenido de forma rápida y sencilla. Es más, ni siquiera pide a los usuarios y visitantes registrarse para llevar a cabo este tipo de tareas. Es por ello que se vuelve tan popular no solo entre profesionales, sino también entre particulares y usuarios de todo tipo. Además del banco de imágenes, MorgueFile cuenta con otros extras y añadidos como una su página de información y preparación online para aquellos que quieran aprender o adquirir cierta habilidad de fotografía, además de un foro para que los usuarios puedan discutir diferentes temas y hablar sobre ellos.

Diseño Gráfico Madrid

Everystockphoto se trata de un banco diferente. En este caso recopila imágenes de otros bancos para que podamos encontrar las todas en un mismo lugar. Serán de pago o no según la fuente de la que provengan. Así, estaríamos hablando de una especie de buscador de fotos con diferentes fuentes. Openphoto es otro banco que también cuenta con un gran número de imágenes, aunque no tantas como las plataformas anteriormente citadas. Las ordena por categorías y les permite a los usuarios etiquetarlas según la licencia con la que quieran subir la foto. Muchas tienen una licencia de tipo CCC: Atribution-ShareAlike, por lo que quizá no sea lo mejor para un uso profesional, pero sí para otro tipo de acciones.

Y luego tenemos la plataforma que hoy vamos a comentar un poco más en profundidad: Pixabay.

Pixabay: millones de imágenes y vídeos en un mismo lugar

Esta es quizás una de las plataformas más recomendables para uso profesional, sobre todo para aquellos que buscan contenido gratuito. Como siempre, tendremos que tener en cuenta la licencia del archivo que pretendemos descargar y el uso que se puede hacer legalmente de cada una de ellas para evitar problemas en un futuro que puedan comprometer la labor del diseñador gráfico y de la propia empresa o marca que hay detrás. Pizabay nos ofrece todo lo que necesitamos dividido por categorías y con la opción de Buscar no solo imágenes y vídeos, sino también vectores, muy utilizados para ciertos trabajos y ciertas labores de diseño gráfico.

Además de los ya citados, cuenta con un foro, un blog y diferentes secciones para que podamos navegar sin problema por la plataforma buscando aquello que necesitamos.

Una herramienta más del diseñador gráfico

Queremos reiterar la idea de que un banco de imágenes y los propios archivos con los que trabajan los diseñadores gráficos no son algo gratuito o algo prescindible a lo que se le pueda restar importancia. Estamos hablando de una herramienta más que dicho diseñador empleará en su día día y que supone para el la diferencia entre hacer un buen trabajo, pudiendo escoger cada elemento y personalizarlo, y realizar algo que puede que no merezca la pena o no cumpla con las expectativas y los deseos de la marca que encarga dicho trabajo.

Así, recomendamos buscar y navegar entre las plataformas tratando de encontrar las mejores fotos, imágenes los vectores que sean gratuitos y se puedan utilizar libremente para uso profesional, pero no rechazar nunca la idea de pagar por ello ni de invertir, ya que se está invirtiendo en un buen trabajo de calidad que repercutirá en el futuro de profesional y de la marca. Por otro lado, el cliente o la empresa que contrate al diseñador gráfico debe comprender que estas imágenes cuestan dinero por norma general y que ello debe estar incluido en su presupuesto y en la factura, lo que significa que el cliente pagará por este extra o esta herramienta del diseñador, aunque sea este último quien haga uso de ella y deba saber gestionarla correctamente.

La importancia de encontrar un buen BBDD

Ya hemos visto en general como es trabajar con un banco de imágenes, para que sirve y qué tipo de herramienta es esta, así como el precio que puede tener o las opciones gratuitas que encontramos entre los mejores bancos de imágenes del mundo, estando algunos en funcionamiento y alojados desde Chicago. Hemos destacado algunos nombres, como el de Pixabay, Openphoto o Everystockphoto y hemos comentado la importancia que tiene esta herramienta para el diseñador gráfico. Sin embargo, aún nos queda un detalle por tratar, aunque sea de forma más resumida: la importancia no solo de utilizar un banco, sino de encontrar uno que esté a la altura de lo que se desea realizar y de la labor de dicho diseñador gráfico.

No todos los bancos son iguales, no todos tienen una gran variedad y no todos ofrecen algo que se pueda utilizar de forma profesional por parte de los clientes. Sería un grave error realizar una labor gráfica con imágenes que tengan licencia de uso no profesional y que este proyecto pase a un terreno corporativo o similar. Del mismo modo, quedaría bastante mal un trabajo en el que se utilizasen las mismas imágenes que empresas de la competencia o cuya parte visual no encaje con el espíritu de la marca, su filosofía y su personalidad, ahora que estos son valores tan importantes y que se tratan tanto en el ámbito y el departamento de marketing y la publicidad. Yo, recomendamos contar siempre con un buen banco de imágenes y hallar aquel que encaje con los clientes

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