Qué hace un diseñador gráfico

En la actualidad, una de las profesiones más demandadas, sobre todo en el entorno digital, es el diseño gráfico. Cualquier empresa, marca o negocio necesita de los servicios de esta especialidad para representar su esencia. Eso es justo lo que hace un diseñador gráfico: aplicar sus conocimientos para transmitir un concepto particular por medio de imágenes.

El diseño gráfico se basa en la comunicación visual, y por lo tanto, requiere de creatividad, ingenio y pensamiento disruptivo para así poder hacer llegar el mensaje que busca su cliente.

Ante la sorprendente evolución y los cambios en el mundo del diseño es muy importante que los profesionales de esta área cuenten con una buena formación y se actualicen de forma constante. El campo laboral es amplio, pero también es competitivo, por lo que las habilidades y la especialización resultan clave para tener éxito.

Qué hace un diseñador gráfico: áreas de trabajo

Aunque siempre se le relaciona con marketing y campañas publicitarias, las posibilidades que tienen los diseñadores gráficos para desempeñar su profesión son muchas. Además, cuentan con la ventaja de que no existen limitaciones en cuanto a sectores, puesto que cualquier tipo de negocio puede requerir sus servicios. Recogemos, a grandes rasgos, sus principales áreas de trabajo.

Diseño publicitario

Es la más conocida de las ramas del diseño y se basa en la creación de piezas visuales con fines publicitarios. En ellas se conjugan colores, letras e imágenes que tienen como fin motivar al público a la compra de un producto o servicio. Su aplicación es muy amplia y va desde publicaciones en redes sociales hasta gigantografía o grandes vallas publicitarias. Por la amplitud de esta categoría, los profesionales pueden pasar de trabajar en solitario a ser parte de grandes equipos en empresas especializadas.

Ilustración digital

Ha adquirido gran relevancia en el mundo digital de hoy y se considera una subespecialización dentro del diseño. Se trata de crear imágenes a partir de una idea o historia preconcebida con herramientas digitales. Su mayor aplicación es en el mundo editorial y en la creación de vídeos y material multimedia, siendo el primer paso de su producción.

Branding

Es una de las principales áreas de trabajo del diseño gráfico y consiste en idear y desarrollar la identidad visual de una marca, desde su logotipo hasta los manuales de uso, para reproducirla en cualquier medio. El diseñador considera aspectos como la personalidad de dicha marca, el mercado en el que se desenvuelve y la forma en cómo quiere posicionarse.

En esta rama de la profesión es importante tener conocimientos de tipografía y psicología del color y de las formas, así como saber sobre arquetipos de personalidad. Todo esto permitirá construir una identidad visual acorde con la esencia de cada cliente.

Diseño editorial

Se ocupa de la maquetación, ilustración y animación de libros, revistas y periódicos. Sin embargo, también abarca la creación de portadas y la distribución armónica de los textos e imágenes.

Los diseñadores gráficos suelen formar parte de la plantilla de las editoriales, pero con la tendencia en alza de la autopublicación y el trabajo freelance, se está incrementando el trabajo por cuenta propia.

Páginas webs

Aquí entra en juego la concepción visual de los sitios web, desde la disposición del menú hasta la forma en cómo se reparten los textos, imágenes y demás elementos que los conforman. Un factor muy importante es la experiencia del usuario, por lo que el diseñador gráfico debe trabajar de la mano del programador para lograr una web intuitiva, amigable y fácil de navegar.

Videojuegos

Es una rama muy atractiva para muchos, pues supone poner el trabajo a disposición de una industria tan en auge como la de los videojuegos. El diseñador se encarga de hacer los primeros bocetos de personajes, espacios y demás elementos que posteriormente serán llevados a un modelo tridimensional y puestos en marcha a través de programas y efectos. En este caso, el diseñador gráfico no trabaja solo, sino que debe hacerlo en colaboración con programadores, ilustradores 3D, ingenieros de sonido y todo un equipo multidisciplinar. Eso sucede porque el producto final pasa por varias etapas y en cada una de ellas es necesaria la participación de todos los especialistas involucrados.

Diseño de packagings

Al igual que el diseño publicitario, el foco está en la persuasión de los clientes para comprar, pero en este caso se limita a un producto. Su trabajo es hacerlo atractivo mediante un packaging o etiqueta que llame la atención y ofrezca información visualmente agradable. Para esto no solo es necesario tener presente las necesidades del cliente, sino también conocer muy bien el producto que se quiere vender.

Habilidades y destrezas que todo diseñador gráfico debe tener

creatividad

Como hemos dicho antes, lo que hace un diseñador gráfico depende, en primer lugar, de la creatividad, pues a partir de ella será capaz de idear las piezas con las cuales transmitir su mensaje. Sin embargo, existen muchas otras habilidades que son igual de necesarias, en especial en los últimos tiempos, cuando la tecnología es pieza clave de la profesión. Es por ello que es imprescindible tener conocimientos de:

  • Dibujo: desde épocas remotas el dibujo y el diseño se han complementado. El trazo a mano es el primer paso para plasmar ideas y conceptos que luego pasan a representarse en distintos canales, tanto físicos como digitales. Aunque en la actualidad ya existen muchos programas que lo hacen, el poder del papel y el lápiz sigue vigente.
  • Softwares de diseño: hoy en día son la base con la que los diseñadores desarrollan su trabajo. Los principales son Illustrator, Photoshop, Indesign, Sketch y Corel Draw, pero existe una variedad casi infinita y cada uno de ellos se adapta a distintas necesidades específicas del proceso de diseño. 
  • Fotografía: aunque es una profesión aparte, las habilidades de un diseñador frente a la cámara resultan muy valiosas. Son muchas las veces en las que su trabajo necesita material fotográfico, y en algunas de ellas es necesario que sea propio. Tener conocimientos mínimos de fotografía será de gran utilidad en esos casos.
  • Psicología del color: es un básico de cualquier profesión relacionada con la percepción visual, pues los colores son capaces de causar distintas y variadas emociones. Saber el efecto que cada uno tiene en la mente humana es necesario para transmitir el mensaje que se desea.
  • Tipografía: las letras y su diseño juegan un papel clave en el momento de proyectar sensaciones, y los estilos usados no pueden dejarse a la suerte. Por eso, todo diseñador gráfico que se precie sabrá jugar con ellas y elegir las correctas en consonancia a las necesidades de cada proyecto.

Las tareas de un diseñador gráfico en el día a día

En todo lo que hace un diseñador gráfico, su principal función es mejorar la comercialización de los productos de sus clientes. Para ello, hace uso de herramientas comunicativas como folletos, trípticos, tarjetas de presentación, webs, vallas, etiquetas y muchos otros elementos. Sin embargo, sus tareas cotidianas van más allá e implican otro tipo de actividades. Hemos hecho un listado con algunas de las más comunes:

Creación de conceptos visuales publicitarios: idean las estrategias relacionadas con la comunicación visual de cualquier producto o servicio.

Asesoramiento empresarial y personal: ofrecen su experiencia y conocimientos para dar forma a nuevas campañas publicitarias que puedan presentar una marca, posicionarla o atraer nuevo público.

Dirección de equipos de trabajo creativo: supervisan las labores de otros diseñadores y profesionales relacionados con el arte y las ideas en el plano visual.

– Reuniones con clientes: evalúan requerimientos, hacen seguimiento y comunican los avances y resultados del trabajo realizado.

Presupuesto: calculan sus honorarios en función del tiempo realizado, la experiencia y la dificultad de los proyectos y remiten la propuesta al cliente.

Creación de bocetos y propuestas: hacen borradores, a mano o en digital, con los primeros esbozos de sus ideas.

Manejo de softwares y diseño: desarrollan sus obras mediante programas de ordenador especializados.

Desarrollo de manuales de estilo para marcas: reúnen todos los elementos e indicaciones de uso de la identidad gráfica para que puedan ser aplicados de forma apropiada en cualquier medio.

Formación: el aprendizaje de los diseñadores nunca termina, y siempre están actualizándose con mentores, cursos de diseño y nuevas formaciones.

Seguimiento de las nuevas tendencias: investigan, visitan webs especializadas y se documentan sobre las tendencias del sector.

Sin duda alguna, lo que hace un diseñador gráfico y las áreas en las que puede desarrollar su trabajo son amplias. Y es que esta profesión, tan ligada hoy en día al mundo digital y las nuevas tecnologías, no hace más que expandirse y adaptarse a las necesidades de diferentes mercados. Por eso, el diseñador es de los pocos especialistas que puede presumir de tal versatilidad y penetración en los distintos sectores de la sociedad.

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