Para llevar a cabo un proyecto de construcción de arquitectura dentro de la plataforma BIM, es necesario transitar por diversas fases, las cuales manejan grados y modos de complejidad. Sin embargo, no se pueden obviar. ¿Conoces cuáles son? A continuación, daremos todos los detalles.

Es importante resaltar que, de acuerdo con los procesos que se desarrollen para las fases de construcción, se debe mantener una organización y optimización, pues sólo así será posible concretar una verdadera obra arquitectónica. Consulta nuestro máster en diseño BIM con Revit si quieres ampliar tus conocimientos sobre la construcción BIM.

Para ello es esencial identificar todos aquellos obstáculos que se han atravesado en trabajos anteriores; que, aunque ningún proyecto es igual, todo lo que pueda evitarse para mejorar y potenciar las fases de construcción será un éxito.

Ya sea con REVIT o ARCHICAD, el desarrollo de BIM para un proyecto de construcción debe sostenerse bajo los siguientes parámetros de acción, los cuales se identifican como:

  • Organizar: Iniciar los análisis generales, distribuir los esfuerzos y agendar con fechas los procesos.
  • Alcance del proyecto: Debatir los objetivos, metas y puntos que se plantean alcanzar.
  • Modelado: Realizar un modelado único de la mano con los límites de alcance.
  • Guarda la configuración: Proceder a resguardar los pasos que facilitarán la estandarización.
  • Trabajar de más a menos: Estructurar desde lo general hasta lo particular.
  • Estructura del programa: Emplear las herramientas que se encuentran disponibles en la plataforma, lo que seguramente motivará a una adaptación.
  • Modelado exacto: Lograr una información precisa a través de la exactitud del modelado.
  • Consolidar el proyecto: Requerir únicamente de la información necesaria para evitar el sobre modelado y la pérdida de los objetivos.

Sea que se trate de un trabajo grupal o individual, lo mejor será analizar cada uno de estos aspectos uno por uno, ya que de esta manera se logrará un engranaje más sólido de acuerdo a las necesidades que tenga el proyecto, así como la modalidad que debe emplearse.

¿Por qué los arquitectos usan BIM?

No es un secreto para nadie que la metodología BIM representa una mejor manera de productividad para todas las fases de construcción de un proyecto en la arquitectura, principalmente porque se engranan aspectos de diseño, mantenimiento y construcción en un mismo espacio.

Además, logra una completa concordancia en las diversas etapas, dando paso a la optimización de la obra, así como a la posibilidad de seleccionar las mejores alternativas que sumen y no que resten. Y por si eso fuera poco, hay más ventajas implícitas, tales como:

  • Trabajo colaborativo y multidisciplinario

Por tratarse de una plataforma completamente amplia, todos los agentes, profesionales y arquitectos involucrados tendrán que ser parte activa del proyecto, debido a que podrán trabajar con las mismas herramientas e informaciones a tiempo real, facilitando así el control, análisis y gestión de todas las fases.

  • Ahorro de costos y tiempo

En vista de que se pueden combinar todos los detalles, ítems de información y elementos en una misma plataforma, esto significa automáticamente un ahorro de valores y tiempo, puesto que todo el trabajo que se genere es fácilmente palpable, por así decirlo.

  • Disminución de errores

De la mano con los puntos anteriores, es importante detallar que toda la información que se concentra dentro de la metodología BIM en arquitectura es completamente detallada, por lo que al iniciar un nuevo proyecto se tendrá la visualización de todo, lo que será funcional para determinar problemas y reducir los errores al máximo.

  • Transparencia comunicacional

Al lograr que todos los agentes y arquitectos mantengan un conocimiento a tiempo real con los detalles, decisiones y procedimientos incluidos en las fases de construcción, automáticamente se garantiza una transparencia comunicacional para que todos se mantengan informados de manera general.

  • Seguimiento de por vida

Aunque se crea que a través de BIM sólo se puede hacer frente a la construcción y diseño de una obra, realmente se garantiza un seguimiento de por vida, ya que es posible agregar información que facilite su observación diaria.

Al punto de que, si llegase la necesidad de derrumbar esa obra, la metodología permitirá identificar cuál es el mejor método para hacerlo.

  • Visualización 2D y 3D

Gracias a la tecnología, es posible visualizar algo más que una obra, pues la realidad virtual y la visión dimensional y tridimensional logra una experiencia vívida, tal y como sería en el mundo real. Además, esto garantiza un enfrentamiento directo con los posibles errores que dejen entreverse.

  • Impacto energético

Por tratarse de grandes proyectos de construcción los que se desarrollan en esta plataforma, lo cierto es que una de sus ventajas más llamativas es el poder conocer de cerca cuál es el impacto energético de la obra, así como de los materiales involucrados.

De esta manera, será posible controlar todo lo relacionado con la sostenibilidad del edificio, las emisiones de carbono y agentes contaminantes que con el paso del tiempo pueden acarrear muchos problemas.

¿Cuáles son las fases de construcción BIM?

  • Fase 1

La primera etapa se centra en los estudios preliminares del proyecto, donde se procesa, se analiza y se recauda toda la información que formará parte del procedimiento de construcción. A partir de allí, se debe acceder a una documentación importante.

Esta debe ser aportada por el cliente o por el arquitecto, quienes se encargarán de exponer las necesidades funcionales y espaciales para concretar el primer modelo en formato tridimensional con todos los detalles.

Una vez establecidos, se enviarán a la siguiente fase de desarrollo para seguir engranando otra base. Destacando que, se trata de una de las fases más importantes para iniciar un modelo BIM como debe ser.

Con relación a eso, se determinan otros aspectos importantes relacionados a la construcción, como lo son: características del proyecto con relación al clima, constitución del suelo, entorno natural, topografía, vegetación y cualquier otro detalle que afecte o se involucre con la obra.

También se deben debatir los reglamentos y normativas oficiales, ubicación de los servicios sociales como agua, luz, gas y comunicaciones.

Por otra parte, recopilación de ideas para el mobiliario y materiales que se incorporarán en la construcción.

Con relación al modelo, allí se deberán diseñar los formatos de salida y los formularios de información, base de datos puntuales, y cualquier recurso que complemente el modelo.

Tener acceso a todos estos detalles serán un elemento clave para aligerar, pero al mismo tiempo potenciar, los procesos creativos dentro de BIM.

A través de esta fase preliminar se crearán importantes sistemas de información donde todo será de utilidad.

Sin dejar a un lado que antes de cualquier fase de construcción e incluso concentración de ideas, los clientes y equipo de arquitectura deben reunirse una, dos y hasta tres veces para establecer consensos firmes sobre lo que se quiere y lo que se puede hacer.

Detallando que, este primer contacto es parte de la columna vertebral de todas las fases de construcción, ya que allí se establecen los detalles e informaciones que se determinan en las primeras etapas BIM para la elaboración de una obra.

  • Fase 2

Una vez obtenidos todos los datos y posteriormente procesados, entonces el siguiente paso se basa en la coordinación de los clientes o el grupo de arquitectos para establecer mejores o soluciones del proyecto BIM.

Lo que quiere decir que, el profesional de la arquitectura asegura que todos los detalles cumplen con los requerimientos que se necesitan, pues sólo así será posible cumplir con los objetivos que se hayan planteado.

Es entonces cuando los sistemas constructivos, materiales y criterios estructurales, comienzan a definirse de manera preliminar, de la mano con todas las propuestas o alternativas que deseen sumarse al modelo.

Resulta importante que el arquitecto o el equipo de profesionales que participe en dichos procesos, evalúe concretamente la viabilidad de todos los detalles con relación a la obra, ya que esto esbozará una seguridad absoluta en el resultado positivo que se obtenga al final de todo.

Por otra parte, resulta esencial que dentro de esta fase exista un flujo continuo de información, no sólo entre los arquitectos, sino también con el BIM Manager, ya que ese será el foco inicial para que el proyecto absorba sus características principales.

En ese sentido, allí entra en vigor la opción de guardar configuración, pues se acercan las etapas complicadas del proyecto, donde las decisiones son relevantes para evitar cambios que alteren la composición y posible desconfiguración del modelado.

  • Fase 3

La tercera fase se centra en el anteproyecto, ya que se ha definido con éxito el esquema optimizado con todas las configuraciones formales y espaciales del edificio. Igualmente, se disponen de los sistemas constructivos y estructurales que ya se han definido.

Destacando que, con el cálculo de los sistemas estructurales se tendrá acceso a las armaduras, tipo de perfil y espesores, lo que dará pie a la actualización del modelo y la siguiente fase.

Ya realizado los ajustes correspondientes, se procesa una presentación nueva sin detalles, lo cual tendrá como resultado un anteproyecto final y definitivo.

Esto significa que, la construcción disfruta de detalles, mediciones y aspectos mucho más precisos que antes.

  • Fase 4

Desde acá sólo se cuentan aquellos anteproyectos que estén completamente definidos y cumplan con todos los requerimientos y objetivos planteados desde un principio.

Una vez en ese punto, se desarrollan los documentos escritos y gráficos que dispongan información sobre la obra, considerando las dimensiones, materiales, entre otras.

Ciertamente los cálculos estructurales, instalación de hidrosanitarias o hasta los sistemas de climatización suelen ser iniciados en el anteproyecto, es en esta fase cuando su implementación se hace relevante de la mano con los profesionales de la ingeniería.

Durante todos estos procesos se laboran detalles fundamentales y se procede a una verificación focalizada de los conflictos y posibles errores que puedan corregirse a tiempo. Posteriormente, se podrá hacer el ensayo del modelo, el cual se enfrentará a los planos en dimensiones.

Cada uno de los planos que se desarrollen en esta etapa, que sin duda alguna cuentan con un alto nivel técnico, requiere una verificación para supervisar que los requisitos se apaguen a las normativas locales y así dar inicio a las fases de construcción.

  • Fase 5

Tal y como su nombre lo indica, se realizan nuevamente los cambios o ajustes de la obra, lo que permitirá una actualización constante del modelo BIM.

Una vez se visualice un avance de la obra, entonces se gestionará todo el proyecto desde una plataforma completamente operativa, por lo que se contará con una interfaz personalizada que facilitará el acceso a documentos, planos 2D y 3D e informes.

Asimismo, estos planos se establecen con aspectos combinados como elevaciones, secciones, departamentos, fachadas o cualquier otro detalle que brinde perspectiva a la obra. Todo lo que sea posible determinar para que exista un entendimiento claro y optimizado del proyecto.

Es esencial resaltar que, una vez culminado o presentado el proyecto, recae en las responsabilidades del arquitecto el hecho de poder verificar que cada uno de los elementos vayan de la mano con los requerimientos y necesidades de la construcción.

Asimismo, se establece una certificación de culminación que respalda todos los permisos y órdenes que resguardan la obra o modelo BIM ya finalizada.

Para todo esto habrá que establecer una inspección general con todos y cada uno de los agentes, arquitectos y profesionales que participaron en el proceso de construcción. De esa manera, se concreta una firme aceptación del trabajo realizado.

Así queda claro que la gestión que se involucra para un proyecto de arquitectura y sus fases de construcción, es realmente complejo; razón por la que sólo los profesionales deben hacerse cargo de ella.

Sin embargo, no es un secreto que las herramientas BIM han marcado un antes y un después en estos procedimientos, pues la gestión, verificación, organización y optimización de todos los detalles supera un alto nivel de compromiso con mejores estrategias.

Por lo que, si deseas iniciar un proyecto BIM con fases de construcción sólidas, lo mejor es apegarse a todas las recomendaciones que acabas de leer, pues de eso dependerá que una obra, no sólo cumpla sus objetivos, sino que también cuente con amplia durabilidad en el tiempo; para toda la vida si es posible.

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