Hace unos años era impensable tomar una fotografía en cualquier parte sin llevar una cámara profesional o una compacta, mucho menos hacerlo con la calidad con la que hoy en día son capaces la mayoría de smartphones del mercado. Hemos vivido un incremento de la afición por la fotografía y toda una revolución de la demanda por herramientas, lentes, mejoras, equipos y programas de edición, además de hardware profesional y avanzado para trabajar con esos programas y con el software especializado que hay detrás de las mayores composiciones y obras artísticas de este campo que es la fotografía. Todos, seamos conscientes de ello o no, llevamos una cámara capaz de mucho en nuestro bolsillo, independientemente de que esta pueda tomar mejores o peores fotos en lo que respecta a calidad. Y la mayoría nos pasamos los días captando lo que vemos a nuestro alrededor.

Así, las redes sociales y plataformas de fotografía o almacenamiento de archivos multimedia y compartición de los mismos se han multiplicado en los últimos años, al mismo tiempo que se ha disparado su uso hasta volverse algo generalizado y común que le da la vuelta a la situación. Antes sacar fotos o subirlas a internet era algo que hacía una minoría muy reducida y era lo raro, ahora lo diferente o lo raro es no compartir tu visión del mundo a través de fotos, imágenes, vídeos y cientos de recuerdos. A eso se le suma el interés de las empresas y las compañías por ofrecer una comunicación más visual y la popularidad en marketing o publicidad de las fotos y la edición o el diseño de cara a anuncios y cartelería.

Como resultado, tenemos un mundo en el que las fotos son una parte muy importante, como también su edición y su composición.

Diferentes herramientas y equipos para trabajar la fotografía

Como decíamos, podemos contar hoy en día con una cámara profesional o, siendo aún más común por el hecho de que todos o la inmensa mayoría utilizamos uno, la cámara de nuestro móvil inteligente o smartphone. Esas fotos que tomamos, especialmente cuando van dirigidas a un mercado profesional o a un uso más serio, artístico o de ámbito empresarial y de la industria, debe cumplir con una serie de normas y elementos estéticos que garantizan su calidad y utilidad de cara a una serie de objetivos o estándares fijados por la industria o el mercado al que nos dirijamos. De esta manera, el arte de la composición en la fotografía se ha convertido en algo que todo fotógrafo o aficionado a este arte debe conocer y que se enseña en multitud de cursos y grados formativos por su importancia y relevancia.

Debido a la popularidad de las redes de fotografía y contenido visual, al hecho de que todos llevemos una cámara o más de una con nosotros y a los cambios en el mercado y las nuevas necesidades que han surgido, son muchos los que requieren de conocimientos y cierta formación en esta materia y este campo, así como en lo que respecta a la composición en la fotografía y su cuidado o edición con el software especializado para ello o con los programas que predominan en el mercado, de los que hablaremos brevemente a continuación.

composición photoshop fotografía

Photoshop: la edición profesional en cada ordenador

Adobe Photoshop es la aplicación o el programa informático más conocido a nivel internacional en lo que es el mercado de la edición profesional. Desde el inicio de esta necesidad de edición computerizada e informatizada para la fotografía, la ilustración y las diferentes imágenes que se trabajaban, Adobe ha sabido abrirse hueco hasta llegar a ser la compañía tan destacada que es hoy en día en materia de software. Y, aunque ahora encontramos un gran número de programas para todo tipo de sistemas operativos y equipos, ya sean de escritorio o móviles, Photoshop sigue siendo la más destacada y la principal opción para empresas, compañías y profesionales de todo el mundo, por todo lo que ofrece y por su continuidad y estabilidad en el mercado.

Así, Adobe Photoshop es utilizada para todo tipo de edición y de composición de fotografía, para lo que se requiere no solo experiencia y conocimientos en su utilización y su uso profesional, sino también una formación teórica en la composición y el arte de la fotografía.

¿Qué es la composición?

La composición es el arte de cuidar cada elemento que complementa y completa una obra visual, como puede ser la fotografía, pero también el dibujo, la pintura y otros artes plásticos similares. Cuidando la composición obtendremos un resultado mucho más armonioso y equilibrado, fiel a la idea de belleza y capaz de transmitir el mensaje buscado por el autor o de cumplir con los objetivos para los que se ha elaborado la obra. Y, aunque la fotografía sea el arte del que hablamos, no quita que la composición pueda ser un arte en sí mismo a cuidar, conocer y valorar.

Claro que, para garantizar esa composición y lograr que sea lo mejor posible, el artista tendrá que valerse de toda una serie de técnicas y elementos, como los que veremos a continuación, centrándonos en la composición adaptada a la fotografía y a su edición en digital con la herramienta Adobe Photoshop. Elementos como las líneas, el volumen y el espacio, el color, la textura y más.

Los elementos de la composición en fotografía

En primer lugar, toda imagen nos presenta una serie de líneas, ya sean en torno a un punto de fuga o líneas horizontales y verticales. Son, por así decirlo, los elementos fundamentales de la composición. Pueden transmitir dinamismo, dirigir la mirada del espectador, etc. Toda imagen o fotografía debe cuidarlas. El segundo elemento a comentar es el volumen, que va ligado a las sombras, la iluminación y la percepción del público. Hoy en día que se emplean a diario figuras en tres dimensiones y se busca la profundidad en las composiciones estéticas, por lo que deberá cuidarse este detalle. La forma, por su parte, son otro elemento importante, ya se presenten como orgánicas o geométricas.

Así, vemos los tres primeros elementos de la composición: las líneas, las formas y el volumen. El siguiente es el espacio, que se puede presentar como espacio negativo o positivo, siendo el negativo el que queda alrededor del motivo de la composición y el positivo el que ocupa el objeto principal de la fotografía que procedemos a editar o tomar. Según juguemos con los espacios y combinemos esta técnica con las líneas, por poner un ejemplo, guiaremos la vista del espectador y su visión a un punto o a otro y le daremos importancia a cada elemento de la foto.

El color se divide en diferentes propiedades que podemos editar muy fácilmente para alterar la imagen o lograr un resultado diferente y dotarle de mucho más que colores vivos o filtros de tonos. Las propiedades del color son el matiz o la tonalidad, la saturación (también llamada intensidad del color) y el brillo o la luminosidad. El sexto elemento es el valor y el séptimo la textura, que es la imagen del aspecto de un objeto físico y la sensación que esta transmite.

¿MÁS INFORMACIÓN?